"La primera preocupación que tenemos los responsables de aplicar las políticas educativas es cómo lograr una mayor retención de los chicos en la escuela. Tenemos jóvenes que ingresan a la secundaria quizás con la voluntad y la potencialidad de querer estudiar, pero después tienen dificultades para quedarse y terminan yéndose del sistema. La segunda, es la retención con aprendizaje. Creemos que los jóvenes no sólo deben quedarse sino que deben aprender lo que tienen que aprender. En esto tiene mucho que ver lo extraescolar, cómo influye en los jóvenes el contexto. Seguimos pensando que en la escuela pasan mejores cosas que afuera, pero tenemos escuelas con problemáticas muy graves, como las adicciones y la violencia, y en general, a jóvenes estudiantes que no sólo no vislumbran un futuro, sino que además son negligentes respecto de su futuro, sin ganas de progresar y abatidos por otros intereses y problemas.

Tenemos que demostrarles que vale la pena estudiar, y en eso juega un papel importante el docente, y la sociedad, mostrándoles que no es lo mismo educarse que no educarse. Tenemos que mostrarles que cuanto más conocimientos tengan van a tener más posibilidades para desarrollarse, para desempeñarse en un buen empleo o en una carrera que elijan; en suma, van a construir un proyecto por el que pueden ser felices. Este encuentro nos servirá para saber qué quieres, con qué sueñan, y qué esperan de la escuela. Y sobre todo, que sientan que nos importa lo que tengan que decir".